Caminar y caminar no hay otro camino. Nuevamente la comunidad de Ciudad Bolívar en Bogotá se ve inmersa en una crisis de movilidad, originada desde la Administración Distrital, al suspender a uno de los operadores del sistema de transporte SITP a través de un acto adminsitrativo.
Si bien es cierto que se debe respetar el Estado de Derecho y que los funcionarios públicos deben respetar y h
acer cumplir la ley y las normas, el Distrito debe garantizar el acceso de los ciudadanos al transporte público, en este caso por ejemplo se debió contar con un plan de contingencia debidamente estructurado y planificado, con la debida y pronta socialización con la comunidad, cosa que en ningún momento ocurrió.
Una vez más los habitantes de Ciudad Bolívar se ven atropellados por el Distrito Capital, sin que hasta el momento de cierre de esta edición ningún ente de control se haya pronunciado al respecto, esta noche muchos ciudadanos van a tener que sacar de sus bolsillos los sobrecostos de transporte para llegar a casa luego de su jornada laboral, otros no tendrán mayor remedio que "echar pata", como diría mi abuelita.
Cordial saludo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario