El malecom de Neiva, llegamos sobre las dos de la tarde, el calor es abrasador, le dan ganas a uno de bajarse de la flota y tomarse una cerveza en alguna de las tiendas que se ven en el lugar, pero ya tendremos tiempo para eso, por ahora lo importante es llegar a la terminal y cumplir la tarea que hemos venido a desarrollar.
Neiva es una ciudad mediana, tranquila y acogedora, y aunque la premura del viaje no nos permite quedarnos más tiempo a disfrutar de la ciudad, nos quedan las ganas de volver algún día.
Neiva, agosto 2013




No hay comentarios:
Publicar un comentario