El parque Berrío en la ciudad de Medellín, hace un par de años tuve la oportunidad de ir a la capital de la montaña -nombre con el que se le conoce popularmente-, y debo decir que me traje una grata impresión de la ciudad. aunque solo estuve un par de dias y no tuve la posibilidad de recorrerla con amplitud, hay algo muy cierto que decir acerca del habitante de Medellin: el sentido de pertenencia, se nota que quieren a su ciudad, no se ve basura en las calles, la gente respeta las sillas en el metro, y el trato al turista es siempre franco y abierto. se dan cuenta que uno es rolo por la dificultad de expresión o la frialdad de carácter, pero cuando uno llega a un restaurante o algún sitio público por lo general es bien recibido.
La mejor experiencia del viaje sin duda fue andar en el metro, las personas por lo general esperan de forma ordenada la llegada del tren y cuando sube una señora con su bebé le ceden la silla sin necesidad de que exista la presión de los demás y el metro cable es una buena forma de acceder a varios barrios de las comunas y además disfrutar una panorámica de la ciudad.
Lejos de querer inciar un debate regionalista uno como observador debe ser imparcial y decir las cosas como son; los paisas quieren su ciudad, en cambio a Bogotá la tratamos como a un trapo sucio.